Génesis 

  Éxodo 

  Levítico 

  Números 

  Deuteronomio 

  Josué 

  Jueces 

  I Samuel 

  II Samuel 

  I Reyes 

  II Reyes 

  Isaías 

  Jeremías 

  Ezequiel 

  Oseas 

  Joel 

  Amós 

  Abdías 

  Jonás 

  Miqueas 

  Nahúm 

  Habacuc

  Sofonías 

  Hageo 

  Zacarías 

  Malaquías 

  Salmos 

  Proverbios 

  Job 

  Cantos de Salomón

  Rut 

  Lamentaciones

  Eclesiastés 

  Ester 

  Daniel 

  Esdras 

  Nehemías 

  I Crónicas 

  II Crónicas 

Volver a Jeremías


Jeremías 33

1. Y la Palabra del SEÑOR vino a Jeremías la segunda vez, mientras él aún estaba encerrado en la corte de la guardia, diciendo:

2. “Así dice el SEÑOR, el Hacedor de la tierra, el SEÑOR quien la formó para establecerla; el SEÑOR es Su nombre:

3. ‘Llámame, y Yo te responderé, y te mostraré cosas grandes e inescrutables que tú no conoces.’

4. Porque así dice el SEÑOR, el Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad, y acerca de las casas de los reyes de Judá, las cuales son derribadas para defender contra las rampas de asedio y contra la espada:

5. ‘Ellos vienen a pelear contra los caldeos, sin embargo, esas casas serán llenas con los cuerpos muertos de hombres que he matado en Mi ira y en Mi furia, y por causa de su maldad Yo he escondido Mi cara de esta ciudad.

6. He aquí, Yo le traeré salud y sanidad, y los sanaré y les mostraré las riquezas de paz y verdad.

7. Y ocasionaré el regreso de la cautividad de Judá y el regreso de la cautividad de Israel, y los construiré, como al principio.

8. Y los limpiaré de toda su iniquidad con la cual han pecado contra Mí; y perdonaré todas sus iniquidades con las cuales han pecado, y con las cuales han transgredido contra Mí.

9. Y será para Mí un nombre de gozo, una alabanza y un honor delante de todas las naciones de la tierra, las cuales oirán de todo el bien que yo les hago. Y ellos temerán y temblarán por toda la bondad y por toda la paz que Yo traigo a ella.’

10. Así dice el Señor: ‘Nuevamente será oída en este lugar, el cual ustedes dicen que es un desperdicio sin hombres y sin bestias, incluso en las ciudades de Judá, y en las calles de Jerusalén que están desoladas sin hombre, y sin habitante, y sin bestia;

11. La voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de aquellos quienes dirán: “Alaben al SEÑOR de los ejércitos, porque el SEÑOR es bueno, porque Su firme amor perdura para siempre;” y la voz de aquellos quienes traerán el sacrificio de alabanza a la casa del SEÑOR. Porque Yo restauraré las fortunas de la tierra, como al principio,’ dice el SEÑOR.

12. Así dice el SEÑOR de los ejércitos: ‘Nuevamente en este lugar, el cual es un desierto sin hombre y sin bestia, y en todas sus ciudades, habrá una casa de pastores ocasionando que sus rebaños se acuesten.

13. En las ciudades de las montañas, en las ciudades del valle, y en las ciudades del sur, y en la tierra de Benjamín, y en los lugares alrededor de Jerusalén, y en las ciudades de Judá, pasarán otra vez los rebaños bajo las manos de quien los cuentan,’ dice el SEÑOR.

14. ‘He aquí, vienen los días,’ dice el SEÑOR, ‘en que estableceré la cosa buena que le he prometido a la casa de Israel y a la casa de Judá.

15. En aquellos días, y en ese tiempo, Yo le haré crecer la Rama de Justicia a David. Y Él ejecutará juicio y justicia en la tierra.

16. En aquellos días Judá será salvada, y Jerusalén vivirá seguramente. Y este es el nombre con el cual ella será llamada, EL SEÑOR NUESTRA JUSTICIA.’

17. Porque así dice el SEÑOR: ‘David nunca carecerá de un hombre para sentarse sobre el trono de la casa de Israel,

18. Tampoco los sacerdotes, los levitas, carecerán de un hombre delante de Mí para ofrecer ofrendas quemadas, y encender ofrendas de grano, y hacer sacrificio continuamente.’ ”

19. Y la Palabra del SEÑOR vino a Jeremías, diciendo:

20. “Así dice el SEÑOR: ‘Si puedes romper Mi pacto del día y Mi pacto de la noche, y que no haya día y noche en su tiempo señalado,

21. Entonces también Mi pacto con David, Mi siervo, puede ser roto, que él no tendrá un hijo para reinar sobre su trono, y Mi pacto con los levitas, los sacerdotes, Mis ministros.

22. Como el ejército de los cielos no puede ser numerado, ni la arena del mar medida, así multiplicaré la semilla de David, Mi siervo, y los levitas que Me ministran.’ ”

23. Más aun, la Palabra del SEÑOR vino a Jeremías, diciendo:

24. “¿No consideras lo que este pueblo está diciendo: ‘Las dos familias que el SEÑOR ha escogido, Él incluso las ha echado’? Así han despreciado a Mi pueblo, que no deberían ser más una nación delante de ellos.

25. Así dice el SEÑOR: ‘Si Mi pacto no es con el día y la noche, y si Yo no he dado las ordenanzas de los cielos y de la tierra,

26. Entonces desecharé la semilla de Jacob, y a David, Mi siervo, de modo que no tomaré a ninguno de su semilla para ser gobernantes sobre la semilla de Abraham, Isaac y Jacob. Pero los traeré de regreso de su cautiverio, y tendré misericordia de ellos.’ ”

 

Volver a Jeremías
 
Para frases, use comillas
  Mateo 

  Marcos 

  Lucas 

  Juan 

  Hechos 

  Santiago 

  I Pedro 

  II Pedro 

  I Juan  

  II Juan 

  III Juan 

  Judas 

  Romanos 

  I Corintios 

  II Corintios 

  Gálatas 

  Efesios 

  Filipenses 

  Colosenses 

  I Tesalonicenses 

  II Tesalonicenses 

  Hebreos 

  I Timoteo 

  II Timoteo 

  Tito 

  Filemón 

  Apocalipsis 

© www.laVerdaddeDios.org Derechos Reservados