Génesis 

  Éxodo 

  Levítico 

  Números 

  Deuteronomio 

  Josué 

  Jueces 

  I Samuel 

  II Samuel 

  I Reyes 

  II Reyes 

  Isaías 

  Jeremías 

  Ezequiel 

  Oseas 

  Joel 

  Amós 

  Abdías 

  Jonás 

  Miqueas 

  Nahúm 

  Habacuc

  Sofonías 

  Hageo 

  Zacarías 

  Malaquías 

  Salmos 

  Proverbios 

  Job 

  Cantos de Salomón 

  Rut 

  Lamentaciones

  Eclesiastés 

  Ester 

  Daniel 

  Esdras 

  Nehemías 

  I Crónicas 

  II Crónicas 

Volver a Cantos de Salomón


Canto de Salomón 2

1. Soy la rosa de Sarón, el lirio de los valles.

2. Como el lirio entre espinas, así es Mi amor entre las hijas.

3. Como el árbol de manzana entre los arboles del bosque, así es mi Amado entre los jóvenes. Me senté bajo Su sombra con gran deleite, y Su fruto fue dulce a mi gusto.

4. Él me trajo a la casa de banquete, y Su estandarte sobre mi fue amor.

5. Susténtame con tortas de uvas pasas, confórtame con manzanas, porque estoy enferma de amor.

6. Su mano izquierda está bajo mi cabeza, y Su mano derecha me abraza.

7. Les encargo, Oh hijas de Jerusalén, por las gacelas, y por las palomas del campo, no agiten o despierten el amor hasta que satisfaga.

8. ¡La voz de mi Amado! He aquí, Él viene brincando sobre las montañas, saltando sobre las colinas.

9. Mi Amado es como una gacela o un cervatillo. He aquí, Él se para detrás de nuestro muro, Él mira hacia adentro a través de las ventanas, mira a través del enrejado.

10. Mi Amado habló, y me dijo: “Levántate, amor Mío, hermosa Mía, y ven.

11. Porque he aquí, el invierno pasó, la lluvia acabó y se fue.

12. Las flores aparecen sobre la tierra, el tiempo de canto ha llegado, y la voz de la tórtola es oída en nuestra tierra;

13. La higuera saca sus higos verdes, y las vides en florecimiento producen su fragancia. Levántate, amor Mío, hermosa Mía, y ven.

14. Oh paloma Mía, en las hendiduras de la roca, en los lugares secretos de los peldaños, déjame ver tu cara, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y tu semblante es hermoso.”

15. Atrápanos los zorros, los zorros pequeños que dañan las vides; porque nuestras vides están en florecimiento.

16. Mi Amado es mío, y yo soy Suya; Él se alimenta entre los lirios.

17. Hasta que rompa el día y huyan las sombran, vuelve, Amado mío, y se cómo una gacela, o un cervatillo, sobre las montañas de especias.

 

Volver a Cantos de Salomón
 
Para frases, use comillas
  Mateo 

  Marcos 

  Lucas 

  Juan 

  Hechos 

  Santiago 

  I Pedro 

  II Pedro 

  I Juan  

  II Juan 

  III Juan 

  Judas 

  Romanos 

  I Corintios 

  II Corintios 

  Gálatas 

  Efesios 

  Filipenses 

  Colosenses 

  I Tesalonicenses 

  II Tesalonicenses 

  Hebreos 

  I Timoteo 

  II Timoteo 

  Tito 

  Filemón 

  Apocalipsis 

© www.laVerdaddeDios.org Derechos Reservados