Génesis 

  Éxodo 

  Levítico 

  Números 

  Deuteronomio 

  Josué 

  Jueces 

  I Samuel 

  II Samuel 

  I Reyes 

  II Reyes 

  Isaías 

  Jeremías 

  Ezequiel 

  Oseas 

  Joel 

  Amós 

  Abdías 

  Jonás 

  Miqueas 

  Nahúm 

  Habacuc

  Sofonías 

  Hageo 

  Zacarías 

  Malaquías 

  Salmos 

  Proverbios 

  Job 

  Cantos de Salomón

  Rut 

  Lamentaciones

  Eclesiastés 

  Ester 

  Daniel 

  Esdras 

  Nehemías 

  I Crónicas 

  II Crónicas 

Volver a I Reyes


I Reyes 21

1. Ahora, sucedió después de estas cosas, que Nabot de Jezreel tenía una viña en Jezreel, cerca del palacio de Acab rey de Samaria.

2. Y Acab le habló a Nabot diciendo: “Dame tu viña para que pueda tenerla para un jardín de hierbas porque está cerca a mi casa. Y yo te daré una viña mejor que ella. O, si te parece bien, te daré el valor de ella en plata.”

3. Y Nabot le dijo a Acab: “Lejos esté de mí, por el SEÑOR, que yo te de la herencia de mis padres.”

4. Y Acab vino a su casa pesado y desagradado por causa de la palabra la cual Nabot el jezreelita le había hablado, porque él había dicho: “No te daré la herencia de mis padres.” Y él se acostó sobre su cama y volteó su cara, y no comió comida. 

5. Entonces su esposa Jezabel vino a él y le dijo: “¿Por qué está tu espíritu tan triste que no estás comiendo comida?

6. Y él le dijo: “Porque le hablé a Nabot de Jezreel y le dije: ‘Dame tu viña por plata. O si no, si te complace, te daré otra viña por ella.’ Y él respondió: ‘No te daré mi viña.’ ”

7. Y su esposa Jezabel le dijo: “¿Gobiernas ahora sobre Israel? Levántate, come comida y que tu corazón esté bien. Yo te daré la viña de Nabot de Jezreel.”

8. Y ella escribió cartas a nombre de Acab, y las selló con el sello de él, y envió las cartas a los ancianos y a los nobles en su ciudad, viviendo con Nabot.

9. Y ella escribió en la carta, diciendo: “Proclamen un ayuno y pongan a Nabot en alto entre el pueblo.

10. Y pongan dos hombres, hijos de Belial, delante de él para dar testimonio contra él, diciendo: ‘Tú blasfemaste a Dios y al rey.’ Luego llévenlo afuera y apedréenlo para que pueda morir.”

11. Y los hombres de su ciudad, los ancianos y los nobles que vivían en su ciudad hicieron como Jezabel les había enviado, según como fue escrito en las cartas que ella les había enviado.

12. Ellos proclamaron un ayuno y pusieron a Nabot en alto entre el pueblo.

13. Y entraron ahí dos hombres, sujetos bajos, y se sentaron delante de él. Y los hombres bajos testificaron contra él, contra Nabot en la presencia del pueblo, diciendo: “Nabot blasfemó a Dios y al rey.” Y lo llevaron afuera de la ciudad y lo apedrearon con piedras para que muriera.

14. Y ellos enviaron a Jezabel, diciendo: “Nabot es apedreado y está muerto.”

15. Ahora, aconteció que cuando Jezabel oyó que Nabot fue apedreado y estaba muerto, Jezabel dijo a Acab: “Levántate, toma posesión de la viña de Nabot de Jezreel, la cual él rehusó darte por plata, porque Nabot no está vivo sino muerto.”

16. Y aconteció que cuando Acab oyó que Nabot estaba muerto, Acab se levantó para descender a la viña de Nabot de Jezreel a tomar posesión de ella.

17. Y la palabra del SEÑOR vino a Elías el tisbita, diciendo:

18. “Levántate, ve a encontrarte con Acab el rey de Israel en Samaria. He aquí, él está en la viña de Nabot a dónde ha ido para poseerla.

19. Y le hablarás, diciendo: ‘Así dice el SEÑOR: “¿Has matado y también tomado posesión?” ’ Y le hablarás diciendo: ‘Así dice el SEÑOR: “En el lugar donde los perros lamieron la sangre de Nabot, perros lamerán tu sangre, incluso la tuya.” ’ ”

20. Y Acab le dijo a Elías: “¿Me has encontrado, Oh enemigo mío?” Y él respondió: “Te he encontrado porque te has vendido a ti mismo para obrar maldad a la vista del SEÑOR.

21. ‘He aquí, traeré maldad sobre ti, y te barreré completamente, y cortaré de Acab a aquel que orina contra el muro, ambos esclavo y libre en Israel.

22. Y haré de tu casa como la casa de Jeroboam el hijo de Nabat, y como la casa de Baasa el hijo de Ahías, por la provocación con la cual Me has provocado a ira, y has hecho pecar a Israel.’

23. Y el SEÑOR también habló de Jezabel diciendo: ‘Los perros comerán a Jezabel en el muro de Jezreel.’

24. Quien muera de Acab en la ciudad, los perros lo comerán. Y quien muera en el campo, las aves del aire lo comerán.”

25. Pero no hubo nadie como Acab, quien se vendió a sí mismo para obrar maldad a la vista del SEÑOR, a quien Jezabel su esposa incitaba.

26. E hizo muy abominablemente al seguir ídolos, de acuerdo a todo lo que los amorreos hicieron, a quienes el SEÑOR echó de delante de los hijos de Israel.

27. Entonces sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su carne, y ayunó y se tendió en cilicio y caminó suavemente.

28. Y la palabra del SEÑOR vino a Elías el tisbita, diciendo:

29. “¿Ves cómo Acab se humilla a si mismo delante de Mí? Porque se humilla a si mismo delante de Mí, no traeré la maldad en sus días. Sino en los días de su hijo traeré la maldad sobre su casa.”

 

Volver a I Reyes
 
Para frases, use comillas
  Mateo 

  Marcos 

  Lucas 

  Juan 

  Hechos 

  Santiago 

  I Pedro 

  II Pedro 

  I Juan  

  II Juan 

  III Juan 

  Judas 

  Romanos 

  I Corintios 

  II Corintios 

  Gálatas 

  Efesios 

  Filipenses 

  Colosenses 

  I Tesalonicenses 

  II Tesalonicenses 

  Hebreos 

  I Timoteo 

  II Timoteo 

  Tito 

  Filemón 

  Apocalipsis 

© www.laVerdaddeDios.org Derechos Reservados